A veces creo que por el rabillo del ojo veo otros mundos.

 

Llevo un tiempo dándole vueltas en la cabeza a la idea de realizar algún tipo de cuaderno de impresiones que recopile algunos de los hechos, pensamientos e influencias más relevantes de mi día a día. Esto, unido a la casi necesidad de crear contenido para el blog que tengo un poco abandonado, han dado lugar a este, digamos diario. La chispa inicial surgió tras leer el Diary of Rome de la diseñadora Silvia Fernández Palomar, que os invito a descubrir.

No sé aún cómo irá evolucionando el contenido o el formato, lo dejo totalmente abierto, pero imagino que girará entorno a mis actividades favoritas (del momento): el diseño y la ilustración, la fotografía creativa y la lectura. Aunque, como dijo Virginia Woolf, “es indudable que la mente siempre está alterando su enfoque y mirando el mundo bajo diferentes perspectivas”.

Empecemos pues.

He estado haciendo pequeños experimentos con la fotografía instantánea. Me gustan, claro, las fotografías bonitas con colores vibrantes y encuentro emocionantes esos 90 segundos de espera en los que el resultado (incierto) va revelándose lentamente. Sin embargo, tal vez resulten más interesantes las fotografías que no salen como esperaba. He decidido aprovechar esos “errores” para dibujar sobre la propia imagen obteniendo resultados más personales y creativos. Para estas imágenes he utilizado dos cámaras: una Fujifilm Instax Square SQ6 para la primera fotografía y una Lomo’Instant para las otras dos imágenes. Los dibujos me han ayudado a disimular un poco la falta de nitidez producto del mal enfoque (como puede verse en las dos primeras fotos) o de una exposición excesiva (como es el caso de la tercera).

He seguido trabajando en mi proyecto de La Bañeza ilustrada, del que podéis ver ejemplos en el portfolio. Se trata de una serie de ilustraciones de arquitectura local y elementos urbanos con las que pretendo destacar algunas de las piezas más interesantes de este fantástico pueblo de la España olvidada, mi pueblo natal, para ponerlo en valor y que la gente (de dentro y de fuera) lo conozca.

En esta ocasión he elegido el edificio del Museo de las Alhajas, una casa particular modernista de principios del siglo XX que actualmente recoge una colección de joyería y trajes tradicionales de toda España. He prestado especial atención a los detalles de forja tan característicos de la fachada, particularmente de la puerta, y he querido destacar el azul de la carpintería con un fondo anaranjado vibrante.

Una habitación propia.

Virginia Woolf describe en esta charla transcrita la situación de la mujer y la literatura a principios del siglo XX, sin embargo, sus apreciaciones no parecen tener fecha de caducidad y pueden extraerse múltiples reflexiones relativas al momento actual. Poco a poco, punto por punto, introduce sus ideas y nos conduce a la conclusión, tal vez no tan evidente, de que la mujer (y el ser humano) necesitan ser independientes para crear libremente. Leer este libro ha sido una experiencia creativa en sí misma y no quiero privar a nadie de su descubrimiento, así que aquí termino esta primera entrada.

 

Un libro.

Una habitación propia | Virginia Woolf

Una cita.

“Get a window seat, honey, because there is just so much to see.” | Lorelai Gilmore (Gilmore Girls)